Algarrobo (Sancti Spíritus, Cuba)


La casa del médico de la familia, salón de belleza y farmacia
Familia Turiño-García
Calixto (Chingo) Turiño Medinilla (Hijo de Pedro Turiño y Carlola Medinilla) y Severa García.

La casa de Chingo estaba ubicada cerca del camino real antes de llegar a la casa de Jacinto González González en Algarrobo, en la finca que pertenecía a Cleofina Turiño (Cope) su tía. No recuerdo cuántos hijos tuvieron, solo recuerdo dos a los que apodaban Coco y Chiche. Estos niños iban también a la escuelita de Algarrobo.
A Fautico, un primo, le gustaba hacerle maldades a Severa, le hacía creer que una cámara fotográfica que llevaba era muy buena - en realidad estaba rota- y ella muy contenta bañaba y arreglaba los niños para que los retratara. Era una familia muy noble y trabajadora. Con su humildad siempre tenía la puerta abierta a todo el que pasaba. Eran muy queridos en Algarrobo.
Familia Naranjo-Turiño
Por Eulalia Turiño Méndez
Zoila Turiño Rodríguez (Oya) tenía la finca heredada de su papá, contigua a la de Pedro Turiño, en Algarrobo. Ella se casó allá por la década del 20 del siglo XX, con Ramón Naranjo. Tuvieron varios hijos: Ramón (Mongo), Oscar, una que le decían "Cofito, Rosa María (Tota), Isulina, Cira. Pero ya en la década del 50, tísa Oya no vivía en Algarrobo, había ideo para Camagüey, por lo que no la conocí. Sin embargo sí conocí a Ramón Naranjo ya que mi tío Jesús Méndez Castilla se casó con Rosa María (Tota) y vivían en el Potrero de Güinía de Miranda. Era un gran placer visitar su vivienda donde llenaban de atenciones a la familia o cualquier visitante y en el mismo sitio viven hoy los hijos de Tota y Jesús con iguales características, son ellos Teófilo, Eusebio y Anselmo, rodeados de hijos y nietos. Aunque Anselmo ya vive en Fomento. Cira, otras de las hijas de tía Oya, también la conocí, pues vivía en Trinidad y la visitaba. Ramón Naranjo no era partidario de que las muchachas se becaran y emitía criterios en contra, lo que molestaba mucho a mi mamá, mientras mi papá no le hacía caso y lo que hacía era reírse y mortificarla repitiéndole de vez en cuando la frase de Ramón: "Esas Muchachitas andan botadas por ahí", pues mi hermana fue la primera becada que tuvo Algarrobo cuando triunfó la Revolución. Es una anécdota que debe servir a las nuevas generaciones para que conozcan una ínfima parte de la oposición que existía para que los niños no se becaran.
Pasajes de la historia de Algarrobo
Por Eulalia Turiño MéndezLa principal vía de comunicación con que cuenta Algarrobo es la carretera que va de Condado, municipio de Trinidad, a Güinia de Miranda, municipio de Manicaragüa. Esta vía existe desde épocas lejanas; antes era un camino real prácticamente intransitable; en tiempos de lluvia se volvía fangosa y resbaladiza. Caracterizada además por atravesar altas montañas, como la loma La Degollá y la loma de Seibabo que están en el tramo de Güinía a Algarrobo, y la Cansa-caballo y la loma de Santana en el tramo de Algarrobo a Condado, no tan altas como La Degollá, pero también empinadas. A esta carretera entroncan ramales que también antes resultaban peligros para llegar a Polo Viejo, Dos Arroyos; Yagunal, etc. La Revolución Cubana ha destinado cuantiosos recursos en el mejoramiento de estas vías que en la actualidad son de tránsito más rápido. El principal medio de transporte lo constituyeron durante mucho tiempo el mulo por ser un animal muy fuerte y de gran equilibrio, lo que impide que se caiga o se canse, por eso se le utiliza también para el transporte de carga y el caballo, aunque había en muchos casos que bajarse del mismo y caminar a pie. Otros campesinos simplemente se disponían a transitar a pie de un asentamiento poblacional a otro. Ya en la década del 50 (o quizá antes) del siglo XX con el mejoramiento de la vía transitaba algún carro de doble fuerza conducido por particulares, lo que fue incrementándose y después del año 1959 aparecieron las denominadas guarandingas estatales (camión con techo y escalera trasera para ascender), dos en total, conducidas al principio por Ramón (Pumpo) y Blanco, que circulaban frecuentemente transportando los pobladores hasta Condado, Manaca Iznaga o Trinidad hacia el sur y hasta Güinia o Fomento al norte. También frecuentó la presencia de otros tipos de carros y vehículos hasta que con la carretera asfaltada se convirtió en una vía preferida para todo tipo de vehículo, incluyendo de turismo por la rapidez en que puede llegarse a otras ciudades como Manicaragüa, Fomento, Santa Clara, Trinidad, Sancti Spíritus, etc.
En todos los tiempos desde que comenzaron a transitar por la vía vehículos particulares y estatales sus choferes siempre han sido solidarios y han transportado a todo aquel que está en la vía esperando por el transporte estatal de pasajeros o por la bondad de alguno que pase. Incluso sin hacerle señas, lo más común y frecuente es que el chofer pare y recoja a las personas. Los pobladores confiados, esperan simplemente por el camión que transporta la leche, la maderas, o cualquier otro.
Pasajes de la historia de Algarrobo.
Por Eullalia Turiño Méndez
Algarrobo está ubicado en el macizo montañoso de Güamuaya, (Escambray). En el siglo XIX pertenecía al Departamento Central de la isla de Cuba, después a la provincia de Las Villas y a partir del año 1976 con la nueva división político-administrativa pasó a la provincia de Sancti-Espíritu. Pero siempre estuvo subordinado al municipio de Trinidad. Limita al norte con Las Piñas, al sur con Limones Cantero, al este con La Gloria y al Oeste con Yagunal. Sus coordenadas geográficas son 21 ° 58 '25 "Norte, 79 ° 52' 50 Oeste”.
Hay diferentes versiones sobre el origen del nombre de esa localidad, una de las cuales indica que existía allí una gran población de árbol de algarrobo que era talada indiscriminadamente en épocas pasadas. De todos modos en el centro del asentamiento población hay un frondoso algarrobo que identifica el lugar. No conocemos cuando se establecieron sus primeros habitantes pero debieron llegar al lugar por el encanto de la geografía y los recursos naturales con que contaba: maderas preciosas, terreno fértil y agua. Aunque no es atravesado por ríos caudalosos cuenta con manantiales, arroyos, buen manto friático; cavando pozos se obtiene agua a baja profundidad que no requiere mucho de refrigeración y es deliciosa. Entre las familias que se asentaron en Algarrobo en la segunda mitad del siglo XIX está la de Fausto Turiño Rodríguez el cual se hizo de alrededor de 20 caballerías y las dejó en heredad a sus ocho hijos. En los primeros años del siglo XX y parte del siglo XXI predominaban en Algarrobo las familias de apellido Turiño, Sandoval, Ruiz y Lorenzo. De manera que entre la descendencia había Sandoval-Sandoval; Turiño-Turiño; Turiño-Sandoval; Sandoval-Turiño, Ruíz. Lorenzo y Lorenzo Ruíz y si se buscan los terceros y cuartos apellidos podía encontrarse Sandoval-Turiño, Turiño Sandoval o viceversa. Sin embargo no abundó en el algarrobo el nacimiento de niños con problemas debido al factor RH. Allí casi todo el mundo es bastante inteligente, robusto y fuerte. El principal sustento económico de la zona lo constituye el café, que antes del año 1959 estaba constituido por plantaciones muy altas y frondosas por lo que en tiempo de zafra había que auxiliarse de garabatos para bajar los gajos. Tras el triunfo de la Revolución se pobló con café caturra cuya planta es más baja y puede cultivarse al sol. Esta idea no fue de mucho agrado para los campesinos acostumbrados a su café original el cual fue perdiendo protagonismo. Otro renglón económico es la leche de vaca que los campesinos no solo utilizan para su consumo personal sino para población. Diariamente pasa por la carretera (antes por el camino real) un camión en el que se va subiendo por el chofer y su ayudante las cantinas de leche que depositan los productores en el camino para hacerlas llegar a otros niños y pobladores. Otros recursos alimentarios son los frutos menores que cultivan en sus parcelas donde se destacan maíz, yuca, malanga, boniato, calabaza y frijoles. En otros tiempos también se cultivaba caña de azúcar y tabaco para el consumo personal. El cerdo no falta en el corral, según las posibilidades económicas del campesino puede encontrarse en grandes cantidades, pero siempre está presente en la mesa de fin de año, en la celebración de cumpleaños o simplemente en época de aguaceros torrenciales que impiden realizar las labores del campo y muchos permanecen en sus casas; el cerdo además les aporta la manteca paras cocinar y freír. También se alimentan de aves de corral como gallinas, gallos, pollos, guanajos y guineos y sus posturas, el huevo. Sin que deje de aparecer de vez en cuando la carne de jutía o de aves cazadas. La carne de res aunque se consumía por el campesino en épocas pasadas no era frecuente el sacrificio del ganado con fines alimentarios; solo lo hacían los hacendados. El ganado sí lo tenía la inmensa cantidad de familias de Algarrobo, pero en escasas cantidades y se utilizaba para obtener la leche, para labores del campo y para pagar deudas. La madera tampoco constituía un medio de vida para el campesino pobre, aunque de vez en cuando se talaba algún árbol y se vendía; habían campesinos de mejor posición económica que tenían muchos árboles maderables de los que obtenían jugosas ganancias. También se encontraban en todas las fincas campesinas caballos, mulos, burros pero se utilizaban como medio de transporte y de carga, algunos tenían arrias de mulo que se desplazaban por el camino real con sus cencerros. Esta forma de alimentarse
Pasajes de la historia de Algarrobo.
Por Eullalia Turiño Méndez
Algarrobo está ubicado en el macizo montañoso de Güamuaya, (Escambray). En el siglo XIX pertenecía al Departamento Central de la isla de Cuba, después a la provincia de Las Villas y a partir del año 1976 con la nueva división político-administrativa pasó a la provincia de Sancti-Espíritu. Pero siempre estuvo subordinado al municipio de Trinidad. Limita al norte con Las Piñas, al sur con Limones Cantero, al este con La Gloria y al Oeste con Yagunal. Sus coordenadas geográficas son 21 ° 58 '25 "Norte, 79 ° 52' 50 Oeste”.
Hay diferentes versiones sobre el origen del nombre de esa localidad, una de las cuales indica que existía allí una gran población de árbol de algarrobo que era talada indiscriminadamente en épocas pasadas. De todos modos en el centro del asentamiento población hay un frondoso algarrobo que identifica el lugar. No conocemos cuando se establecieron sus primeros habitantes pero debieron llegar al lugar por el encanto de la geografía y los recursos naturales con que contaba: maderas preciosas, terreno fértil y agua. Aunque no es atravesado por ríos caudalosos cuenta con manantiales, arroyos, buen manto friático; cavando pozos se obtiene agua a baja profundidad que no requiere mucho de refrigeración y es deliciosa. Entre las familias que se asentaron en Algarrobo en la segunda mitad del siglo XIX está la de Fausto Turiño Rodríguez el cual se hizo de alrededor de 20 caballerías y las dejó en heredad a sus ocho hijos. En los primeros años del siglo XX y parte del siglo XXI predominaban en Algarrobo las familias de apellido Turiño, Sandoval, Ruiz y Lorenzo. De manera que entre la descendencia había Sandoval-Sandoval; Turiño-Turiño; Turiño-Sandoval; Sandoval-Turiño, Ruíz. Lorenzo y Lorenzo Ruíz y si se buscan los terceros y cuartos apellidos podía encontrarse Sandoval-Turiño, Turiño Sandoval o viceversa. Sin embargo no abundó en el algarrobo el nacimiento de niños con problemas debido al factor RH. Allí casi todo el mundo es bastante inteligente, robusto y fuerte. El principal sustento económico de la zona lo constituye el café, que antes del año 1959 estaba constituido por plantaciones muy altas y frondosas por lo que en tiempo de zafra había que auxiliarse de garabatos para bajar los gajos. Tras el triunfo de la Revolución se pobló con café caturra cuya planta es más baja y puede cultivarse al sol. Esta idea no fue de mucho agrado para los campesinos acostumbrados a su café original el cual fue perdiendo protagonismo. Otro renglón económico es la leche de vaca que los campesinos no solo utilizan para su consumo personal sino para población. Diariamente pasa por la carretera (antes por el camino real) un camión en el que se va subiendo por el chofer y su ayudante las cantinas de leche que depositan los productores en el camino para hacerlas llegar a otros niños y pobladores. Otros recursos alimentarios son los frutos menores que cultivan en sus parcelas donde se destacan maíz, yuca, malanga, boniato, calabaza y frijoles. En otros tiempos también se cultivaba caña de azúcar y tabaco para el consumo personal. El cerdo no falta en el corral, según las posibilidades económicas del campesino puede encontrarse en grandes cantidades, pero siempre está presente en la mesa de fin de año, en la celebración de cumpleaños o simplemente en época de aguaceros torrenciales que impiden realizar las labores del campo y muchos permanecen en sus casas; el cerdo además les aporta la manteca paras cocinar y freír. También se alimentan de aves de corral como gallinas, gallos, pollos, guanajos y guineos y sus posturas, el huevo. Sin que deje de aparecer de vez en cuando la carne de jutía o de aves cazadas. La carne de res aunque se consumía por el campesino en épocas pasadas no era frecuente el sacrificio del ganado con fines alimentarios; solo lo hacían los hacendados. El ganado sí lo tenía la inmensa cantidad de familias de Algarrobo, pero en escasas cantidades y se utilizaba para obtener la leche, para labores del campo y para pagar deudas. La madera tampoco constituía un medio de vida para el campesino pobre, aunque de vez en cuando se talaba algún árbol y se vendía; habían campesinos de mejor posición económica que tenían muchos árboles maderables de los que obtenían jugosas ganancias. También se encontraban en todas las fincas campesinas caballos, mulos, burros pero se utilizaban como medio de transporte y de carga, algunos tenían arrias de mulo que se desplazaban por el camino real con sus cencerros.
Los Torre.
Por Eulalia Turiño Méndez.
La familia Torres no es oriunda de Algarrobo, pero allá por el segundo quinquenio de la década del 50 del siglo XX mi tío Pedro le vendió su tierra, que había heredado de mi abuelo Fausto. Así se instaló allí aquella familia de la cual no recuerdo el nombre del cabeza de familia ni de su mujer. Recuerdo que tenían cinco hijos: una hembra que me parece se llamada Hilda y se fue a vivir a la Habana tras el triunfo de la Revolución en 1959 o tal años después y trabajaba en el Ministerio del Interior, dos hermanos eran jimagüas y me acuerdo haberlos visto después de la victoria de Playa Girón en la que recibieron heridas de la metralla. También se instalaron en la Habana y quizá por esa razón, Torres con su mujer también se mudaron para la capital. Pero allí quedaron Bartolo (Tolo) y Roger. Tolo hizo una casita pequeña, realmente un bohío como los que abundaban en la zona, no recuerdo el nombre de su esposa y me parece que no era de Algarrobo. Tuvieron un hijo llamado Diosdado. Tolo pasaba a menudo por mi casa a caballo cuando se dirigía a Limones, Condado u otro lugar, y lo recuerdo saludando y conversando con mi familia pero desde su caballo. Roger se casó con Julia Medinilla Conrado y también hizo allí su casita, la que no recuerdo muy bien. A uno de sus hijos lo encontré en cierta ocasión que fui de vacaciones a Topes de Collante y allí trabajaba, después he vuelto a verlo en pocas ocasiones, pero se que trabaja y se desarrolla bien en nuestra sociedad. La familia Torres es muy revolucionaria y es recordada por eso en Algarrobo, así como por ser trabajadora, afable, servicial y por tanto es digna de Algarrobo.
Familia Turiño-López
Por Eulalia Turiño Méndez.
Primitivo Facundo, mi hermano y Rosalía López Naranjo, se casaron (de papeles como se decía, o sea legalmente) en el año 1968 en Fomento. (Así era como le gustaba mi mamá que "salieran sus hijas y sus hijos de su casa: casados. Lo que no logró con Erena que no tenía buena suerte a pesar de que tenía pretendientes y novios, pero casi a los 30 años de edad, decidió seguir a Otilio Espicano Escolarte, cuñado de mi hermana Esnilda y se fue a vivir con él a La Gloria). Primitivo también construyó su casa en la misma finca de mi papá y se le ocurrió hacerlo en la cima de una loma, posición que lo beneficiaba desde el punto de vista que estaba la casa próxima a la entrada del camino real y allí no habrá inundaciones jamás, pero el pozo del agua estaba en la falda de la loma y tenía que cargar el agua al hombro o a brazo. Era una casa de tablas de palma, techo de guano y piso de tierra, bastante amplia y cuando llevó para allí a Rosalía tenía de todo en el sentido de buen juego de cuarto, otros muebles, camas, colchones, ropas de cama, toallas, ropas de vestir, vajillas, cubiertos etc, pues él trabajaba en la Tienda del Pueblo de Limones Cantero y de todo lo que surtían en venta libre lo compraba. Primitivo también se dedicó, era lo que había, a trabajar en el campo, en las granjas (al principio le decían cooperativas), chapeando, recogiendo cafe, sembrando, haciendo zafras en Camagüey, y lo que apareciera. Era muy fuerte y un trabajador incansable. Prácticamente no descansaba, cuando mejor estuvo fue en la Tienda del Pueblo. Era muy amigo de hacer maldades, son tantas las anécdotas, que las ubicaré en otro sitio. Rosalía había nacido allá por Polo Viejo, hija de Hermeregildo López Naranjo (Lilo), de procedencia muy pobre, vivían a las márgenes del Rio Ay, pero Primitivo la conoció en Limones Cantero, donde vivía su padre frente a la Tienda del Pueblo, allá por los años 60. Primitivo se convirtió en Miliciano, no participó en la Lucha Contra Bandidos, o sea él no andaba movilizado, en cercos, etc. Pero si andaba con su fusil M-52 al hombro y recuerdo el peligro que corría trasladándose en las noches a la ida o regreso, de hacer guardia en las Tiendas del Pueblo de La Gloria y de Limones Cantero. Siempre todos en c asa con el sobresalto de si lo vigilaban los bandidos y lo ahorcaban. Primitivo a los 11 años de edad cogió tétano producto de como que todos andábamos descalzos antes del triunfo de la Revolución, se le encarnó una espina de marabú en el pie, pero como encarnarse una espina y andar de puntillas por su molestia era algo común y cotidiano, se le hizo poco caso hasta que comenzaron las fiebres muy altas y a ponerse tieso (así decíamos, para decir rígido) de tal manera que el pecho se le arqueó y podía pasársele una almohada por debajo del cuerpo sin rosarlo. Entonces fue que mis padres acudieron al "Niño Pérez" (Francisco Pérez de la Cotorra), el curandero de la zona, que tenía conocimientos de medicina y era muy inteligente, le mandó un cocimiento de hojas de tabaco verde y si vomitaba no recuerdo de qué color, había que acudir a un médico. ¡Valga que mi papá tenía unas cuantas reses y que mi cuñado Martín Naranjo Vera era adinerado, con esos recursos pudieron mis padres acceder a un buen médico de Condado (Febo, era su apellido) muy bueno y además servicial, pero para las medicinas se necesitaba dinero y valga también nuestro primo Ibrahín Turiño, quien vivía en Condado y brindó su casa para que Primitivo fuera atendido allí por el médico. En aquel momento la gente no conocía bien y pensaba que podían contraer la enfermedad si se le acercaban al enfermo. De hecho, en una fonda (restaurant-hotel pequeño) que había en Condado, no le tendieron la mano a mi padre para acostar y atender el enfermo, porque sino los clientes no iban a comer o dormir. Pues el Dr. Febo salvó mi hermano y mi papá saldó las deudas vendidos sus reses. Primitivo y Rosalía tuvieron dos hijos: Vladimir y Noelvis, los cuales nacieron en Algarrobo, pero de niños fueron a vivir a Guanajay. Mucho deseó Primitivo tener una niña pero no puso la Y. A Primitivo lo llevé con su familia a vivir conmigo en Guanajay en el año 1973, después se hizo de su casita y trabajó felizmente en la fábrica de carburo y acetileno de Caimito "José Cintra", atendiendo los hornos (trabajo duro y peligrosos) hasta que le dio un infarto fortísimo. Allí obtuvo la militancia en el Partido Comunista de Cuba y ocupó cargos de dirección. Pensionado salió a su casa, se integró a un núcleo zonal, del que fue secretario general y para sobrevivir se dedicó a comprar y vender cualquier cosa barata y lo peor que hizo, pero era muy trabajador: cogió confianza con el corazón y se puso a realizar trabajos de albañilería y en esos menesteres tuvo un infarto masivo a los 68 años de edad los que no aparentaba por su fortaleza.
Familia Turiño-Pérez.
Por Eulalia Turiño Méndez.
Esta familia se constituyó en la finca "Mis Padres", de Chicho Turiño en el año 1960 ó 61. Cuando Faustino (Nene, Nino) se juntó con Julia Ester Pérez Ponce, natural de Cariblanca, Fomento cerca del central Ponciano Romano.
Construyeron su bohío a unos doscientos metros del camino real por donde había una entrada a la finca de mi padre que se identificaba como la "parada del jigüe" en alusión al estacionamiento del transporte serrano y a un árbol que se encontraba en ese lugar. La casita además estaba en el mismo límite de la finca con la del sr. Kailá o Cailá, (creo que hasta ahí llegabaa Casa de Tabla. Nene y Julia tuvieron dos hijos María del Carmen que nació en pleno apogeo del bandidismo en el Escambray y 15 días después del asesinato de Pedro Lantigua y Manuel Ascunce. Nació en Casa de Tabla donde había una escuela-vivienda, en esta vivía Rafael Turiño Méndez, mi hermano que era el jefe de la granja. El día 27 de noviembre cuando amanecimos con la noticia del asesinato de Lantigua y Ascunce se orientó a los brigadista que se concentraran en Casa de Tabla y allá fuimos brigadistas y también la familiares de Rafael o del barrio, entre aquellas familias que se desplazaron a pie para Casa de Tabla iba Julia Ester con su barriga. Por eso Mariita, como se le dice, nació en aquel lugar el 10 de diciembre de 1961 fue recibida por mi mamá que era la partera de toda la comarca. Pocos años después, aún en tiempos revueltos de la guerra civil, nació Abraham en la casita de sus padres. si mal no recuerdo fue el 8 de marzo de 1963 ó 64. Nene se dedicaba al trabajo del campo. Chapeó potreros como nadie se imagina, también hacía zafras en Camagüey, que antes del triunfo de la Revolución, era "trabajar para nada", un mísero salario. Después de 1959 ¡cómo cobraba dinero por chapear!, se trabajaba por norma, pero parece que eran normas muy flojas, y Nene, así como mi hermano Primitivo y la mayoría de los hombres de trabajo de aquella zona, no duplicaban, sino quintuplicaban o tal vez más la norma. Ellos mismo se daban cuenta que aquello no andaba bien. Pero era el inicio y la inexperiencia, con los años eso fue reajustándose. Aunque -comentario aparte-es difícil que haya muchos jóvenes hoy de los que se ganan el dinero chapeando, que alcancen a aquellos hombres con un machete en la mano, yo los veo en las orillas de las vías chapeando y muchos de ellos, es más lo que descansan que lo que trabajan ¡y ganan bien!-. Nene también hacía sus siembras y cosecha algunas viandas, atendía el cafetal,; recuerdo que en el cafetal de mi papá había una parte a la que se le decía el cafetal de Nene pero no había divisiones, cercas, ni tampoco divisiones en el trabajo o la recogida general. El cooperó con las guerrillas del Directorio y del 26 de Julio pero no puedo decir que se destacó en eso como mi padre y mi madre. Julia Ester se dedicaba solo a los quehaceres de la casa y la atención de los niños; muy alegre, risueña, de buen humor siempre, cantabas corridos mexicanos mientras lavaba lo ropa o fregaba, y era la primera en las fiestas. Nene cantaba décimas campesinas pero más bien en su casa también le gustaba salir, ir a la tienda los domingos donde se juntaba la comarca a hacer cuentos, tomarse unos tragos y divertirse. A Nene le gustaba tomar y le hacía daño el alcohol. Se divorciaron allá por el año 69 o 70 y Julia cargó con sus críos para Fomento, donde vive. Pero Carmen y Abraham vivían prácticamente en mi casa y cómo me gustaba a mí bañarla, peinarla, vestirla y coger el transporte serrano para visitar familiares y amigas en Algarrobo o Limones Cantero. Nene se fue para la Habana (hoy provincia de Artemisa), exactamente fue para Güira de Melena donde estaba la casa de mi hermana Elvira la cual era profesora de la Escuela Interna del Partido Comunista de Cuba, que pasó más tarde a ser la Escuela Nacional de la ANAP. Mi cuñado Pedro Rojas era el administrador de la escuela. Vivían en una parte de una buena casa, estilo chalet, que era un medio básico, luego Nene se volvió a casar y le dieron en la misma finca una garita, donde se hacía guardia, y él la amplió hasta convertirla en una buena casa de placa, mampostería y piso de cemento, allí tuvo tres hijos varones y volvió a divorciarse. En total él tuvo 6 hijos, uno en Camagüey. En aquel lugar Nene fue feliz, trabajó como mulo en atenciones a la finca, ganó mucho dinero; todos lo querían entrañablemente por su bondad, por su actitud ante el trabajo. Pero su salud se fue deteriorando, las frustraciones en el matrimonio, lo llevaron a la bebida (lo que hacía después de la jornada laboral, pues no dejó de ir al trabajo jamás) y lamentablemente terminó suicidándose en la misma casita que había construido en Güira de Melena.
Familia Juaquín Medinilla-Heriberta Conrrado
Por Eulalia Turiño Méndez
Joaquin y Heriberta es un matrimonio querido y recordado en Algarrobo por su humildad, sencillez, espíritu de trabajo, amabilidad, servicial y cuanto valor positivo se pudiera expresar. En una casa típica del lugar, con piso de tierra y tabla de palma tuvieron cuatro hijos: Julia, José, María Elena y Jesús. Con los tres últimos asistí a la escuelita de Algarrobo y mis relaciones con María Elena eran las más fuertes porque debemos coincidir en edad y como niñas al fin éramos más afines. Recuerdo que en los días de Pascuas recorríamos el barrio y llegábamos a casa de Heriberta Conrado, pues solíamos decir más la casa de Heriberta que la casa de Joaquin. Julia nos visitaba bastante sobre todo para encargar a mi mamá la hechura de algún vestido para cualquiera de su familia. Ella desde muy joven padeció de vitilio. Se casó con Roger Torres, un joven que no es oriundo de Algarrobo pero vivía allí a partir de que su papá compró la finca de mi tío Pedro. José tenía la estampas de los Medinilla, alto y delgado. Recuerdo que en mi adolescencia mis hermanas me decían que José estaba enamorado de mí, pero yo jamás me detuve en ese asunto. En los primeros meses del año 1959 la Revolución hacía muchos bombardeos de bultos de ropas y juguetes para las familias campesinas, con avionetas que aparecían cualquier día y a cualquier hora. Y todo el que veía la avioneta observaba en que lugar más o menos iba a caer el bulto y se mandaba a correr en la misma forma en que se encontraba, hasta descalzo. El primero que llegara era el dueño, si llegaban dos o tres a la vez de familias diferentes pues se repartía por igual. En mi casa hubo bastante suerte en eso y como mi mamá era costurera aprovechaba hasta la tela de los paracaídas y hacía a mis hermanas vestidos preciosos. En una ocasión en el bulto que cogió la familia de José venía un caballito de cuerdas que se balanceaba de lo más bonito, y en el bulto que tocó a mi casa venía un jueguito de carpintero. Enseguida Heriberta y mi mamá se pusieron de acuerdo e intercambiamos los juguetes José y Yo. María Elena era una muchacha bonita y se casó con Iche, un nieto de tío Pepe. Allí en Algarrobo viven felices. De Jesús no puedo dar referencias después que creció pues cuando salí de Algarrobo era pequeño. Pero toda esta familia es revolucionaria. No se la cooperación de esta familia a las guerrillas revolucionarias pero como todo el Algarrobo forman parte de aquella historia y fiel y digna de pertenecer al histórico lugar ha dado sus frutos. Rodeada por hijos y nietos esta familia es feliz allí.
Juan Conrado y Lucía Lorenzo.
Por Eulalia Turiño Méndez.
Juan Conrado y Lucía vivían en Algarrobo detrás de la familia Medina-Ruíz pero buscando más hacia La Gloria. Allí tuvieron tres hijos: Ramón (Mongo), Benedo y otro que no recuerdo su nombre y se suicidó muy joven. Tenían también una casa confortable, tierra, cafetales, etc. por lo que su solvencia económica era aceptable. Eran muy trabajadores y también honestos, serviciales y bien llevados con los vecinos. Recuerdo que cuando mi familia iba a la tienda de La Gloria o a casa de mi hermana Esnilda, muchas veces atravesábamos por trillos que cruzaban por el patio de la casa de Juan Conrado. Mi mamá les hacía cuanta costura demandaban y a ellos les encantaba el corte de mi mamá. Los hijos asistían a las fiestas y "altares" que se hacían en el barrio y recuerdo que Mongo nunca faltaba. No puedo dar fue de la contribución de esta familia a las guerrillas revolucionarias pues en verdad no vivíamos muy cerca y tengo entendido de alguno de ellos cooperó con los bandidos y fue trasladado para la provincia de Pinar del Río. Pero aún con su error fue una familia trabajadora y buena que se ganó el cariño de todos los moradores y que por tanto no se olvida. Aquellos campesinos que se equivocaron, la mayoría confundidos por la labor realizada por hombres ambiciosos de poder que aprovecharon la oportunidad del cierto vacío que quedó después que se retiraran los Rebeldes del Algarrobo (pues "donde no está nuestra ideología no hay un vacío" como decía Garcia Galló, enseguida el enemigo lo aprovecha y eso fue lo que hicieron los Osvaldo Ramírez, Evelio Duque, etc, matones que tenían cierta ascendencia en el lomerío debido a que habían sido " revolucionarios" del Directorio o del 26 de Julio. Metieron cuentos, mentiras de que si el comunismo esto o lo otros, tratando de atemorizar a las personas
y muchos fueron verdaderamente confundidos, aunque otros estaban muy conscientes de lo que estaban haciendo. Fue una etapa dolorosa que dividió familias, pues en una mismo techo se cobijaba un revolucionario y un contrarrevolucionario, un miliciano, persiguiendo a un hermano bandido y viceversa, etc. Pero saldadas las cuentas, en cuanto a familia se refiere es recordada también con cariño en Algarrobo la que creó Juan y Lucía.
David Calzada y Tata Turiño.
Por Eulalia Turiño Méndez.
David y Tata, desde que tengo uso de razón viven en Algarrobo en la finca de mi tío Pepe o de tía Cope. David dedicado siempre al oficio de barbero y con cierta invalidez ya que es cojo de un pies; afección que en nada ha impedido que haya sido un trabajador incansable y que aún en su vez mantenga su conuco (pedazo de tierra dedicado al cultivo de viandas, vegetales, etc) sentado en el piso y arrastrándose de un surco a otro. Con un gran humor David se ríe hasta del "espíritu santo" imitando a cualquiera y espetándole a cualquiera en su cara, lo que primero le viene a la mente y"allá va la carcajada". Tata no puede ser más atenta y cariñosa. ¡Qué regocijo siente cuando recibe visita y enseguida está dispuesta a brindar comida con dormitorio y todo. Ambos, David y Tata son especiales. Tuvieron varios hijos: Minervino, Juanita, Sabina (Ñuño), Joel y no recuerdo de alguno más. Pero todos con hijos y nietos viven a su alrededor y le dispensan a sus madres todas las atenciones que merecen. Tata tiene quebrada su salud y nunca falta una hija (o) en su casa en las noches. Sus hijos han tenido la "suerte" de encontrar su media naranja y viven felices. Recuerdo que mi tía Cope vivió muchos años en casa de Tata y todo era amor y ternura. Como el amor que Tata le da a toda la familia. Quería entrañablemente a mi mamá y mi papá. María Teresa (mi madre) significó mucho para Tata por todas las enseñanzas que le dio tanto en instrucción como en otros aspectos, le cosía sus ropas, etc. Tata tuvo un primer matrimonio (y creo que enviudó) con el que tuvo su primer hijo: Fausto García (Faustico). Un muchacho muy apuesto: trigueño, de ojos y cabello negros, siempre de buen humos y también haciendo reír a todos imitando la voz y la postura de cualquiera sin importarle el mal del que padezca. Con él solo se hace una fiesta. Todos los integrantes de esta familia sin excepción son muy trabajadores, honestos, sencillos, modestos, serviciales. Es una familia revolucionaria. No puedo dar fe de la contribución que hizo esta familia a las guerrillas revolucionarias, pero de seguro así fue. Toda se mantiene apegada a su terruño y la diferencia de como vive a cómo vivía es abismal. Las casas de mampostería, cemento, etc. con todas la comodidades habidas y por haber. Por esta razón y más la familia de David y Tata es muy querida en toda la comarca y es un ejemplo de fidelidad a Algarrobo.
Familia Lorenzo-Ruíz
Por Eulalia Turiño Méndez
Carlos Manuel Lorenzo y Caruca Ruíz (Carlos hermano de Bernardina y Caruca hermana de Norberto).
Una de las familias de Algarrobo que tenía buena posición económica, tierra, ganado, cafe. Casa de tablas preciosas, techo de teja y piso de cemento. Tenían refrigerador (alimentado de petróleo) y radio. Si mal no recuerdo tenían una turbina (motor) para impulsar el agua a la casa por tubería. Tuvieron cuatro hijos: Felipe, Ismael, Griselda y uno que no conocí pues murió de un balazo escapado siendo un niño dentro del cafetal donde alguien estaba cazando.
Griselda era mi amiguita, junto con Cuca Ruíz y Orialys Morales. Asistíamos juntas a la escuelita del Algarrobo. A pesar de que Griselda tenía mejor posición económica, que asistía con un pupitre mejor y más bonito de los que había en el aula para todos, de que su merienda era mejor, etc. Era un niña, adolescente muy sencilla. Pero no supe que Griselda continuara superándose, al menos no fue becada como otras de la zona. Cuando aquello no todos los padres veían bien las becas y no todos autorizaban a seguir ese camino. Muchachitas como las de Carlos Manuel y Norberto Ruíz, por ejemplo no harían nunca lo que haría una Turiño, como por ejemplo prestarse para servir de conductora en una transporte serrano. Eso dependía de los conceptos de los padres. A Ismael y Felipe los recuerdo siendo hombres montados en sus caballos. Pienso que Carlos Manuel dio algunas contribución a las guerrillas revolucionarias, pero no puedo dar mucha fe de ello. Aunque tengo entendido que donó una res para ser sacrificada cuando el 20 de octubre de 1958 el Che llegó a Algarrobo. Esta familia tuvo alguna cooperación con los bandidos pues fue traslada a Pinar del Río. Aunque Griselda se quedó viviendo en Las Villas, como se le denominaba a todo el territorio que actualmente ocupan las provincias de Cienfuegos, Villa Clara y Sancti Spíritus y tiene su residencia en Trinidad. Pero el error de esta familia, su confusión, etc, no resta para ser considerada también pon sus valores morales bien definidos, honesta, trabajadora, servicial, bien llevada con todos. Mi mamá y Caruca, por ejemplo fueron muy buenas amigas. Caruca murió bastante joven en el año 1960 o 61 y por tanto no vio las transformaciones de la Revolución en la zona, ni tampoco conoció de los crímenes horrendos que cometieron las bandas contrarrevolucionarias. Por la finca de Carlos Manuel pasa hoy una buena carretera bien asfaltada y vecinos de aquel lugar han fabricado sus casas en aquel terreno. De manera que el paisaje ha cambiado bastante y no resulta fácil al que vuelve reconocer dónde vivía Carlos Manuel u otro poblador de la década del 50 o 60.
Apolinar Valdiviezo (Pule) y Emelina Sandoval.
Vivían Pule y Emelina a orillas del camino real cerca de mi casa, pero al lado opuesto del camino. En un bohío pequeño de tablas de palma, guano y piso de tierra. Recuerdo a Pule que siempre se ponía polainas. Era un familia muy pobre. Yo creo que no tenían un pedazo de terreno. Pero espiritualmente estaba llena de riquezas: muy humildes, tranquilos, nobles, bondadosos, buenos vecinos. Materialmente no tenían nada que ofrecer, pero sí mucho amor. Tuvieron ellos tres hijos. Felipito, Nidia y Alvertina. Por cierto que eran muchahos bien parecidos. Felicito no tardó en incorporarse a las Milicias y andaba con su fusil M-52 al hombro, hoy debe ser un digno integrante de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana allá por Limones Cantero a donde vive casado, creo, con una hija de Antonio Turiño, agente mayor de la Seguridad del Estado durante la lucha contra bandidos. Nadia la recuerdo casada con un miliciano, Mane lo nombraban y casarse con un miliciano era motivo de orgullo, luego se divorció y casó con mi primo "Ñengo", otro revolucionario, miliciano. La visité en Algarrobo donde reside y hay que ver la diferencia de como vivía antes y como vive ahora. Casa de mampostería, piso de cemento, portal, bien amueblada, con agua y electricidad y equipos electrodomésticos que no se diferencian de los que tenemos los pobladores de la capital y Albertina, ¡con cuanto orgullo la contemplo en el periódico Escambray, entrevistada por ser la que más donaciones de sangre acumula en Algarrobo, se casó con su primo Orlando Sandoval, devenido maestro de la escuelita de Algarrobo donde hizo la primaria junto con Albertina y conmigo, también donante de sangre. Vive en la mejor casa que tiene hoy día Algarrobo, según mi apreciación y con todas las comodidades. Tengo entendido que es su casa donde se atienden a Faure Chomón y otros integrantes cuando se conmemora un aniversario más del paso del Che por Algarrobo el 20 de octubre. Pienso que no solo se hace por la confiabilidad hacia Albertina y Orlando, sino porque realmente su casa es amplia y tiene buenas condiciones. Pues Algarrobo tiene muchos revolucionarios dignos de llevar su patronímico. Pule y Emelina, fallecieron en Algarrobo en una buena vivienda. Recuerdo que los visité allá por la década del 80 del pasado siglo y vivían contentos y felices en su nueva casita.
Familia Medina-Ruíz.
Por Eulalia Turiño Méndez
Rafael Medina y Pastora Ruíz, hermana de Norberto Ruíz están inscriptos en la historia de Cuba y no se podría hablar de la cooperación de los campesinos del Algarrobo a las tropas del Directorio Revolucionario y del 26 de Julio sin reconocerles su contribución. Precisamente su casa se convirtió en campamento guerrillero y a Rafael ellos lo bautizaron con el apelativo de "Comandante". Por supuesto que estuvo presente en el recibimiento al Che y su tropa el 20 de octubre de 1958. La finca de ellos colindaba con la de Carlos Manuel y Caruca Ruíz, hermana de Pastora y también con la de Juan Conrado y Lucía. Tuvieron tres hijos: Juanita, Servilio y Guillermo. Juanita se casó con Ubaldo "el técnico de café" que llegó a la zona en los años 60. Él era hijo de una familia muy humilde que tenía su bohío en el campo, cerca de la carretera que une a Manaca Iznaga con Trinidad. Allí llegué una vez, cuando prestaba mi servicio voluntario como conductora en la "guarandinga" (camión de transporte serrano con escalera trasera para ascender) que conducida por Ramón "Pumpo", recorría diariamente la carretera de Güinía de Miranda al Condado y en el último viaje llegaba a Trinidad para hacer el depósito de lo recaudado en el día. Realicé ese trabajo sustituyendo a su conductor para que se incorporara a la zafra del pueblo del año 1966. Pero mi visita a la casa de Ubaldo se debió en realidad porque yo casi niña comencé a ver a aquel joven al que admirábamos porque era "técnico" y ese título en aquel momento significaba un gran progreso, que no deja de serlo aún, pero cuando aquello ni se hablaba de licenciado, de máster o doctor y en verdad yo estaba "enamoradita", pero él nunca se enteró. Servilio, vivió poco, pues no se por que razón se suicidó y Guillermo que asistía conmigo a la escuelita era más afin a mi. Lo aprecio y lo quiero mucho. Tan afable y cariñoso, vive en Algarrobo y para más suerte se casó con la única ahijada que tengo: Eglys Turiño García, hija de mi primo "Cungo" con "Negrito" (así le decíamos y no recuerdo su nombre). En realidad no la bauticé personalmente pues me fui de Algarrobo cuando ella nació para ingresar a las FAR y después "ni me convenía bautizarla" por las diferencias que hubo con la religión durante mucho tiempo. Más que yo no iba a "meterme en líos" por bautizar, si en definitiva aquello fue un embullo de adolescente, pues a mí por poco no me bautiza nadie. Estuve "judía", hasta los 9 ó 10 años y por nada iba yo a aparecer como religiosa si no me inculcaron eso nunca. No es criticable aquella situación en que se exigía a veces, la no pertenencia a alguna religión para realizar un estudio o por lo menos si no era requisito aparecía en las entrevistas y hasta el que tenía creencias la ocultaba por tal de que lo admitieran en las filas del Partido Comunista o de la Juventud Comunista. Esa etapa fue superada. En realidad nada debe importar el concepto filosófico que del mundo tenga el hombre, de si lo creó Dios u obedece a concepciones materialistas. Lo importante son los principios éticos que identifiquen por igual tanto al religioso como al ateo donde el centro sea el HOMBRE, EL BIEN DE LA HUMANIDAD. Tengo gratos recuerdos de la familia Medina, que debe quedar en la memoria histórica de la localidad.
Familia Ruíz-Lorenzo
Por Eulalia Turiño Méndez
Norberto Ruíz y Bernardina Lorenzo.
La casa-tienda de Norbeto y Bernardina está inmortalizada por el hecho de quedar justamente frente al frondoso árbol de Algarrobo que identifica aquel lugar y también por la presencia de las fuerzas del Directorio Revolucionario y del 26 de Julio en los años 57-58 del pasado siglo. Norberto y Bernardina tuvieron 8 hijos, cuatro comienzan con la letra R y cuatro con la letra E, son ellos: Rolando, Rosa, Emma, Ramón, Emilio y Emilia (jimagüas), Rufina (Cuca) y Ernesto. Vivían holgadamente en comparación con el campesinado pobre de la zona. Su casa era de madera preciosa, techo de tejas, piso de cemento y portal. La construcción era bastante amplia porque bajo el mismo techo estaba la casa, la bodega y el saloncito de baile. Tenían frigidaire que alimentaban con "petróleo", pues no existía allí la electricidad. Así que para cocinar no se diferenciaban mucho de los demás, a no ser que lo hicieran a carbón y para alumbrarse tenían también que acudir a la "chisposa", lámpara de pabilo alimentada con "luz brillante", o tal lámpara de carburo, o quinqués. Pero para el caso daba igual, no había electricidad. Pero tenían bodega y allí iba el vecindario a comprar, los más pobres acudíamos muchas veces a comprar con huevos porque no teníamos la peseta para pagar. Pero allí resolvíamos para alimentarnos y resolvía Norberto y Bernardina para vivir y alimentar los críos. Eran personas muy buenas y como todos, se llevaban bien con sus vecinos. Los hijos, sobre todo las muchachas eran muy bonitas, Rosa y Cuca tenían unos ojos negros expresivos y una cabellera preciosos, Emma y Emilia también eran muy bonitas; todas con cuerpos y rostros admirables. Los varones también muy apuestos. El mejor parecido de todos era Ernesto, el más joven. Con esa gracia física, pero también espiritual, tenían admiradores y admiradoras. Los hijos de Norbeto y los de Chicho Turiño, se llevaban muy bien, todos tenían una coincidencia en edad. Mi amiguita era Cuca, siempre andábamos juntas por el hecho de asistir a la misma escuela y éramos igualitas en eso de andar siempre con la risa en los labios. Cuca me celebraba a mí todas mis "gracias", mis cuentos, mis ocurrencias. Un día estaba en la escuela con un pomo de Pegolin, decíamos, (goma líquida), y yo de "graciosa" dije "pegolín, pegolina, si se rompe este pomo, lo paga Bernardina". Para que fue aquello. Cuca se desternilló de la risa. Como también me reía yo de ella porque tenía un diente con carie muy negra, ya tenía un hueco en el diente y para disimularlo cuando íbamos a una fiesta, ella se colocaba una hebra de hijo enredada como una bolita tapando el diente. ¿No era acaso la falta de atención estomatológica reinante en la zona lo que hacía que una muchacha tan bonita anduviera con un diente "picao" como decíamos?. Esta familia cooperó con las guerrillas de la zona y fue bien conocida tanto por la dirección de éstas como por sus integrantes. No podía ser de otra manera, vivían en el mismo Algarrobo donde se encontraba el campamento Rebelde. Rosa les siguió los pasos y fue a parar a la Habana donde se incorporó al Ministerio del Interior; Emma y Ramón se hicieron maestros, Emilio fue camillero dentro de las milicias, si mal no recuerdo y dirigente de la UJC en el Escambray, ambos pertenecíamos en el año 1968 al Comité Regional de la UJC del Escambray, que se encontraba en la calle Camilo Cienfuegos en Trinidad. Ernesto se hizo fiscal y es muy querido en Algarrobo porque no olvida su terruño y allá va y tiende su mano a los campesinos, como hizo con David Calzada y Tata Turiño, que un huracán les derribó la casa y si no es por la ayuda de Ernesto todavía estuvieran esperando por los materiales asignados que no se sabía a donde iban a parar, menos a las manos de David, según se cuenta y no sería increíble lo que se cuenta porque conocemos como personas inescrupulosas lucran a veces con lo que la Revolución generosa asigna a nuestro pueblo. Incluso a veces no para lucrar, desvían los medios para beneficiar por amiguísmo a otras personas o para satisfacer personalmente también una necesidad. Pero son deshonestas y toman lo que no es suyo sin compasión hacia el más necesitado o hacia la persona que sabe que las cosas andan mal, pero no tienen la suficiente desenvoltura para reclamar. Pero además a Ernesto lo queremos entrañablemente y nos quiere de igual forma, con cuanto cariño seguimos comunicándonos aunque hace más de 30 años que no nos vemos. Cuca no se que estudios continuó pero se alejó de Algarrrobo para la Habana y de allí a Santa Clara donde tiene su casa con sus hijos y nietos. De Emilia tampoco conozco su desarrollo cultural, pero se de ella a través de su hermana Rosa y Rolando que siendo el primero de los hijos de Norberto dejé para último por ser uno de los más queridos por mi familia. Es en extremo cariñoso y visitaba mi casa casi a diario. Mucho nos divertíamos en las fiestas bailando, haciendo cuentos. Sin embargo en algo no coincidimos y es que se dejó confundir y tuvo alguna cooperación con los bandidos. Fue trasladado junto son su esposa e hijos hacia Pinar del Río y de allí emigró a los Estados Unidos. Sin embargo ¡qué respetuoso Rolando de mis principios comunistas!. ¡Cuántos deseos de vernos, pero jamás osó buscar la forma de contactar conmigo y aún ya jubilada alguien le dio mi teléfono y respondió: ¡No, yo no puedo afectarla!. Por supuesto que yo tampoco hubiera contactado con él. Pero es como un hermano dentro de mis hermanos. ¡Ah pero nos vimos en Algarrobo durante mi visita al terruño en el 2013, después de tantos años. Allí coincidimos y me decía "pellízcame para saber que es verdad"!. Gracias Rolando por tu respeto a mis ideas que no cambiaré ni se verán jamás comprometidas.