Limones Cantero (Sancti Spíritus, Cuba)


Rafael Saroza era un campesino de Limones Cantero, humilde de tez negra. El capitalismo lo discriminó doblemente, por ser negro y por ser pobre. Tuvo que "doblar el lomo" desde niño para poder sobrevivir. El triunfo de la Revolución Cubana para él fue para él luz de la esperanza. Trabajando duramente comprendió que las condiciones en el campo habían cambiado mucho con la Revolución, encontraba trabajo en las granjas del pueblo, cuyas tierras eran antes del explotador y le pagaba un mísero salario. Ahora el negro envejecido antes de tiempo tenía ingresos suficientes para vivir y alimentar los suyos. Por eso no tardó en convertirse en miliciano-obrero, dispuesto a defender palmo a palmo en terruño donde vivía. Pero los miserables criminales de las bandas contrarrevolucionarias que conocían bien al humilde negro porque incluso eran de su misma zona, un día del año 1961 lo sorprendieron cuando trabajaba cerca del río en la carretera de Limones a Polo Viejo, lo torturaron y lo ahorcaron y huyendo como cobardes gritaron sin misericordia que "ahí dejaban el toro ahorcado".
Recuerdo perfectamente aquel día, la indignación, el dolor y la disposición de su familia y lugareños a seguir su ejemplo.
Hoy una cooperativa cafetalera en Limones Cantero lleva su nombre y sus trabajadores como todo el lomerío recuerda a Rafael Saroza como un hermano que con su trabajo, tesón y ejemplo defendió la Revolución Triunfante.
Autora Eulalia Turiño Méndez, de Algarrobo cerca de Limones Cantero.
José Antonio Sanchidrián Fonseca nació en Manacal, Polo Viejo, de la Jurisdicción de Trinidad en el año 1926. Hijo de un matrimonio muy pobre, Eugenio Sanchidrián Rodríguez y Felicia Fonseca Bravo. No asistió a la escuela por la inexistencia de esta. Es uno de los 8 hermanos habidos en el matrimonio: José Antonio, Saturnino, Eugenio, Felina, Florentino, Zoila, Carlos y Luís. Desde pequeño trepaba los árboles con destreza desarrollando habilidades para subir a la palma real sin protección física segura, oficio que le sirvió de sustento económico, se convirtió en desmochador de palma de la zona para obtener pencas conque se cobijan los bohíos y palmiche, fruto de la palma, excelente alimento para criar y engordar los cerdos.
Se unió a Zara (Zarito) Abadales Naranjo tan pobre como él, hija de un inmigrante turco y Francisca Naranjo Ruiz de Güinía de Miranda. La madre de Zarito divorciada del turco se unió a Hermeregildo López Ruiz (Lilo) de las márgenes de Rio de Ay en Polo Viejo, muy pobre también y este la crió. José Antonio y Zarito vivieron en un bohío en Manacal en una finca que no era de su propiedad. Después se trasladaron a Limones Cantero viviendo en la casa de Fela, la mamá de José Antonio detrás de la casa de Martín Naranjo Vera y Estelvina Turiño Méndez, allí tuvieron tres hijos: Segundo, Chicho y Caridad.
En el año 1957 llegó a Limones Cantero la guerrilla del Directorio Revolucionario 13 de marzo, cuyo jefe era Ramón González Hernández (Mongo), (González Coro en la clandestinidad). José Antonio enseguida simpatizó con la causa que defendía la guerrillera y se convirtió en colaborador clandestino como enlace entre la montaña y el llano. De la ciudad de Sancti Spíritus trasladaba a Dos Arroyos, Campamento Central del Directorio en el Escambray, combatientes que iban a incorporarse a la guerrilla o tenían necesidad de salir al llano y después regresar.
Eran misiones muy peligrosas por la vigilancia que tenía el Ejército de la Tiranía, uno de cuyos puestos estaba en Banao, en la carretera de Sancti Spíritus a Trinidad custodiado por los Mirabal connotados asesinos.
González Coro le tomó mucho aprecio a José Antonio por su confianza, lealtad, discreción, humildad y valentía.
En una de esas misiones José Antonio se trasladó a Sancti Spíritus para guiar de esa ciudad al Campamento de Dos Arroyos a los combatientes José Regino Sosa Cañizares que había sido uno de los primeros en incorporarse al frente guerrillero, ya había participado en Combates en Charco Azul y sus alrededores pero enfermó y tuvo que ser trasladado a la Habana para recibir atención médica; Francisco González del Castillo; Francisco Espinosa Miguel y Raúl González Sánchez, que iban a incorporarse a la guerrilla debido a que eran perseguidos por su trabajo en la clandestinidad. Todos viajaban en un automóvil conducido por otro combatiente de la clandestinidad Nieves Morejón López.
Era el día 2 de septiembre de 1958 viajaban de Sancti Spíritus a Limones Cantero con premura porque se acercaba un huracán (Ela) y deseaban transitar antes de que empeoraran las inclemencias del tiempo y el camino de Limones se pusiera en peores condiciones.
Cuando estaban en las proximidades de Banao fueron intersertados por los esbirros, conducidos a Sancti Spíritus y los torturaron salvajemente, al no lograr que confesaran una sola palabra, terminaron ahogándolos en los depósitos de agua donde daban de beber a la caballería.
No saciada la sed de sangre, los subieron al carro donde ellos se trasladaban a Limones y con ellos dentro lo tiraron en el puente del Río Zaza situado en la misma carretera, simulando un accidente.
La familia de todos realizaron una intensa búsqueda, algunos aparecieron arrastrados por la corriente en tramos lejanos al puente. José Antonio no apareció jamás pero debió haber sido tirado al rio junto a sus compañeros.
Cuando en Limones Cantero se dieron cuenta de que algo había sucedido un vecino recordó que al pasar por el puesto de Banao José Antonio lo saludó con la mano diciéndole "Malanga", nombre no comprometedor, como alertando de que estaba retenido. El vecino olvidó el hecho.
En honor a José Antonio, el jefe de la guerrilla en Limones Cantero Ramón González Coro, le puso a su Comando "José Antonio Sanchidrián Fonseca". Así aparece en la historia del Directorio en el Escambray.
De Limones Cantero era José Antonio Sanchidrián Fonseca asesinado y desaparecido por la tiranía de Fulgencio Batista en 1958 por su colaboración con la guerrilla del Directorio Revolucionario 13 de marzo